Se siente real, de carne y huesos. No se si será porque fuimos cercanos y estuvimos lejos, pero ante la solicitud no tengo más que un solo reflejo. Se repite y repite ante mi mente la palabra con que cerró el telón la penúltima noche, la misma que acepté con una sonrisa en los labios mas el corazón marchito...olvídame...olvídame...olvídame.
¡Oh! puta es la memoria, que trae de regreso tu recuerdo a mis sentidos cada hora, en su labor infalible, maldita memoria, encima lo haces sin demora.
Pero no es justo que maldiga. No quiero olvidar. No me asusta tanto caer en el olvido, sí olvidar, olvidar tu rostro y no saber como entona esa dulce voz. No quiero olvidar. Por eso escribo, por eso lloro, por eso rio, como la canción de Calamaro, "Para no olvidar".
Una nimiedad, un descuido nos separa, parece imposible de lo ridículo que resulta. Así el relato promisorio queda inconcluso, o mejor dicho, concluye abruptamente, tan cortante como fue oir la noticia. Pero obedeciendo, sigo, por tu bien, y esperemos por el mio. Sigo, pero insisto, me insisto, porque puede que no leas, no olvido.
Duele, duele saberse sin el hombro en que descansaban mis esperanzas, sueños y anhelos. Duele seguir teniendo algo al interior, un fuego que no se extinguió, pero se tornó hielo, y hoy congela. Espero a saber algo de tí, espero la chispa que encienda de nuevo. Se que no vendrá de parte tuya, o al menos no será para mi, pero necesito tener algo más que un mero retrato que me ayude a tenerte presente. Hoy te tengo presente, y más que nunca, pero preciso el golpe que me saque de la agonía y me haga más fuerte, el golpe que me de algo de vida, una muestra de que vives, aunque no por mi, vives, eres tú, la misma, la misma que quiero, la misma que quise, que también me quiso.
El fuego quema, de la forma que decimos si juegas con fuego te vas a quemar. Aprendí algo más, el hielo quema tambien, y mucho más duro. El fuego quema el cuerpo, el hielo tambien quema el cuerpo, pero a la vez enfría el alma. No ilumina, como sí una llama. El hielo trae consigo, frio y sombra. Espero esa pizca de calor que comienze a derretirlo, que me deje continuar, pero sabiendo a donde ir.
Sufrimos al no tenernos, porque somos personas, reales, of flesh and bones. Sufrimos, ergo Vivimos. Somos íntegros, humanos of body and soul. Yet, we wrong.
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